Base Bíblica: Mateo 6:22-23 La lámpara
del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno
de luz; pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que,
si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?
Lucas 11:33-36 Nadie pone en oculto la luz encendida,
ni debajo del almud, sino en el candelero, para que los que entran vean la luz.
La lámpara del cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo
está lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en
tinieblas. Mira pues, no suceda que la luz que en ti hay, sea tinieblas. Así
que, si todo tu cuerpo está lleno de luz, no teniendo parte alguna de
tinieblas, será todo luminoso, como cuando una lámpara te alumbra con su
resplandor.
TEXTO A MEMORIZAR: 1 Juan 2:16 Porque todo lo que hay en el mundo, los
deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no
proviene del Padre, sino del mundo.
O.T. En esta ocasión hablaremos sobre un mal de
este siglo que es la codicia.
PARA COMENZAR
El león y la
liebre
Sorprendió un león a
una liebre que dormía tranquilamente. Pero cuando estaba a punto de devorarla,
vio pasar a un ciervo. Dejó entonces a la liebre por perseguir al ciervo. Despertó
la liebre ante los ruidos de la persecución, y no esperando más, emprendió su
huída. Mientras tanto el león, que no pudo dar alcance al ciervo, ya cansado,
regresó a tomar la liebre y se encontró con que también había buscado su camino
a salvo. Entonces se dijo el león:-- Bien me lo merezco, pues teniendo ya una
presa en mis manos, la dejé para ir tras la esperanza de obtener una mayor. Si
tienes en tus manos un pequeño beneficio, cuando busques uno mayor, no
abandones el pequeño que ya tienes, hasta tanto no tengas realmente en tus
manos el mayor. Fábula de Esopo
EL MAL DE ESTE SIGLO
Es muy común este
problema, la codicia nos habla de desear lo que otro tiene, aun que podemos
recordar que dentro de los mandamientos esta el codiciar y aun en el adulterio
el codiciar en el corazón, recordemos que es un pecado muy común, aparentemente
inocente pero grave y pecado al fin de cuentas, y tiene sus consecuencias.
Rom 7:7 ¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En
ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco
conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.
Rom 7:8 Mas el pecado, tomando ocasión por el
mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está
muerto.
LA CODICIA UNA VENTANA AL PECADO
Recordemos a Eva en
el huerto del Edén, tenía la instrucción de no comer del árbol de la ciencia
del bien y del mal, solo de ese ya que todo los demás arboles estaban
disponibles pero entro la codicia, como lo dice
Gén 3:6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el
cual comió así como ella.
Muchas veces el
pecado entra por la vista, por nuestros sentidos y es aquí donde se nos
advierte sobre nuestra forma de mirar, ya que esta traerá luz o tinieblas a
nuestra vida.
Nuestra forma de
mirar las cosas hace la diferencia. Cambia la forma en que hablamos, la forma
que actuamos. Alguien con buena mirada y luz en su interior es generoso, por el
contrario una mirada mala no puede ser clara, es oscura, de hecho quien no
tiene una mirada limpia todo lo ve sucio, mal o con malicia.
Casi todo el cuerpo
depende de nuestra capacidad para ver. Necesitamos ver para correr, saltar, manejar
un auto, cruzar una carretera, cocinar, pintar. El ojo, como si fuera una
ventana, "ilumina" lo que el cuerpo hace por medio de sus manos y
pies. Es cierto que los ciegos se adaptan a menudo maravillosamente, aprenden a
hacer muchas cosas sin sus ojos, y desarrollan sus otras facultades para compensar
su falta de vista. Sin embargo el principio se mantiene vigente: una persona
dotada de la vista anda en la luz, mientras que la persona ciega está en
tinieblas.
CONSECUENCIAS DE LA CODICIA







UN PROBLEMA DE CORAZON
Frecuentemente en
las Escrituras el "ojo" equivale al "corazón': Es decir
"disponer el corazón" y "tener bueno el ojo" son en algo sinónimos.
Baste un ejemplo, tomado del Salmo 119. En el versículo 10 el salmista escribe:
"Con todo mi corazón te he buscado; no me dejes desviarme de tus
mandamientos': y de los versículos 18 y 19, ''Abre mis ojos... No encubras de
mí tus mandamientos': De manera similar, aquí en el Sermón del Monte, Jesús
pasa de la importancia de tener nuestro corazón
en el lugar correcto (21) a la importancia de tener nuestro ojo bueno y sano.
Así como nuestro ojo
afecta todo nuestro cuerpo, nuestra ambición (donde ponemos nuestros ojos y
nuestro corazón) afecta toda nuestra vida.
CONCLUCION: Todo
es una cuestión de visión. Si tenemos visión física, podemos ver lo que hacemos
y hacia dónde vamos. Así también, si tenemos visión espiritual, si nuestra
perspectiva espiritual está correctamente ajustada, nuestra vida estará llena
de propósito y dirección. Pero si nuestra visión llega a nublarse con los
falsos dioses del materialismo, y perdemos nuestro sentido de los valores,
nuestra vida total estará en tinieblas y no podremos ver hacia dónde vamos.
APLICACIÓN: Haz
un pacto con tus ojos, con tu corazón, analiza tus deseos tus anhelos, y pon en
las manos de dios todo esto, haz pasar por el filtro del amor, la justicia, la
santidad, todo tu deseo, permite que el Espíritu santo hable a tu vida y aclare
tu visión, limpie tu corazón, que Dios quite toda codicia, en el nombre de
Jesús.